LA TIRANÍA REBELDE
Aunque es probable que cualquier politólogo, sociólogo o estudioso de la Historia contemporánea de Cuba (por no hablar de quienes la han vivido) me dirían que a buenas horas me percato de ello, lo cierto es que empiezan a encajar en mi cabeza algunas de las piezas del rompecabezas del castrismo.
Al paracer, los restos del Che Guevara que se custodian con recelo -y todo tipo de despliegues de seguridad y de atracción al visitante, como el detalle de la estrellita "revolucionaria" que se refleja en la pared que se sitúa frente a la lápida del guerrillero caído- puede que no sean tales, o sea, que pertenezcan a otro ser humano. Así lo desvelaron un par de periodistas de prestigio reconocido, no hace mucho, según escribió en un artículo en El País el literato peruano Mario Vargas Llosa.
Por otra parte, hoy leo en las páginas de El País-Domingo un relato de una persona que se mantuvo en la primera línea de la política cubana de Fidel Castro. Y he creído deducir de esa lectura que el famoso Comandante estuvo implicado en el asesinato del propio Che, no sé si, tal vez, como represalia ante la sospecha de una supuesta traición.
Como puede comprobar, insisto, el estudioso, sólo me muevo entre matices superficiales de una verdad de fondo que, por supuesto, desconozco, pero que otros revelarán con el tiempo, incluso de manera documentada. La desclasificación de archivos que siga a la erradicación inexorable del castrismo hará diáfana esta ardua tarea historiográfica.
Al paracer, los restos del Che Guevara que se custodian con recelo -y todo tipo de despliegues de seguridad y de atracción al visitante, como el detalle de la estrellita "revolucionaria" que se refleja en la pared que se sitúa frente a la lápida del guerrillero caído- puede que no sean tales, o sea, que pertenezcan a otro ser humano. Así lo desvelaron un par de periodistas de prestigio reconocido, no hace mucho, según escribió en un artículo en El País el literato peruano Mario Vargas Llosa.
Por otra parte, hoy leo en las páginas de El País-Domingo un relato de una persona que se mantuvo en la primera línea de la política cubana de Fidel Castro. Y he creído deducir de esa lectura que el famoso Comandante estuvo implicado en el asesinato del propio Che, no sé si, tal vez, como represalia ante la sospecha de una supuesta traición.
Como puede comprobar, insisto, el estudioso, sólo me muevo entre matices superficiales de una verdad de fondo que, por supuesto, desconozco, pero que otros revelarán con el tiempo, incluso de manera documentada. La desclasificación de archivos que siga a la erradicación inexorable del castrismo hará diáfana esta ardua tarea historiográfica.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home