Cosas del capitalismo
Habla un lector, hoy en El País, de los paraísos fiscales que sirven a las estrellas del deporte para evadir los impuestos del país del que son oriundos. Esto es, para lo simbólico y para lo bueno, como el agradecimiento más o menos falso de la ciudadanía -pero agradable, al fin y al cabo-, sí proclaman su nacionalidad española. Pero no así si se trata de financiar las arcas del Estado sobre el que se asienta ese país al que pertenecen.
No se trata de algo nuevo o desconocido, claro está. La gracia periodística de este asunto reside en que este lector ratificaba e incluso puntualizaba un comentario de Maruja Torres en el mismo diario sobre el piloto asturiano Fernando Alonso. Es decir, fortalecía la crítica de la periodista y ofrecía más datos como prueba, en concreto el hecho de que Alonso tenga fijada su residencia oficial en Suiza, y no en España.
Cita también "a los hermanos Vicario". En efecto, Arantxa Sánchez expresó su enojo ante la cantidad que debía aportar a Hacienda y eludió su obligación, si mal no recuerdo, con el mismo y clásico procedimiento: empadronar su residencia en otro lugar, uno extranjero como Andorra.
A uno, humilde y errante, como se definía don Pío Baroja, también le atrae la idea de no contribuir a depósito público alguno. Pero no parece haber libertad de elección ecuánime. Cosas del capitalismo.
No se trata de algo nuevo o desconocido, claro está. La gracia periodística de este asunto reside en que este lector ratificaba e incluso puntualizaba un comentario de Maruja Torres en el mismo diario sobre el piloto asturiano Fernando Alonso. Es decir, fortalecía la crítica de la periodista y ofrecía más datos como prueba, en concreto el hecho de que Alonso tenga fijada su residencia oficial en Suiza, y no en España.
Cita también "a los hermanos Vicario". En efecto, Arantxa Sánchez expresó su enojo ante la cantidad que debía aportar a Hacienda y eludió su obligación, si mal no recuerdo, con el mismo y clásico procedimiento: empadronar su residencia en otro lugar, uno extranjero como Andorra.
A uno, humilde y errante, como se definía don Pío Baroja, también le atrae la idea de no contribuir a depósito público alguno. Pero no parece haber libertad de elección ecuánime. Cosas del capitalismo.

1 Comments:
Oí una vez decir, creo que era, al mismísimo Jesulín de Ubrique, que él toreaba un toro para él, y otro para el Estado. Y aparentemente no lo decía lamentándose de ello. A mí, eso de la patria siempre me hizo gracia. Mucha gente es capaz de matar por la patria, unos pocos menos lo son de morir por ella. Y muchos menos son los capaces de dar "su dinero" por la patria. Basta observar a esos próceres a los que la palabra "patria" se les desborda por la boca, y luego acaban llevandose la plata a los bancos suizos o de otros paraísos fiscales. Suiza es la auténtica patria de muchos. En fin... "todo por la patria", menos el dinero de algunos...
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