Música y progreso
Escucho la novena sinfonía de Beethoven mientras escribo estas líneas. Solía hacerlo, también, muy de niño: mi padre la hacía sonar en el tocadiscos de su despacho. Hoy ese viejo reproductor yace en el trastero; pero la música no ha cambiado: es la misma.
Un profesor de mi Facultad, Elio, nos quería hacer ver cómo, en el conocimiento filosófico esencial, la Humanidad apenas ha avanzado por no concluir, más bien, que no lo ha hecho. Esto es, en pensamiento abstracto, espiritual, condensador de lo que somos... "seguimos igual" -decía- que en la época de la civilización grecorromana.
Más allá de analizar si, en efecto, no hay progresión en Filosofía como sí sucede, por ejemplo, en Ciencia, la fuerza moral que transmite esa sinfonía se descubre como un tesoro imperecedero y propulsor del avance de nuestra especie.
Un profesor de mi Facultad, Elio, nos quería hacer ver cómo, en el conocimiento filosófico esencial, la Humanidad apenas ha avanzado por no concluir, más bien, que no lo ha hecho. Esto es, en pensamiento abstracto, espiritual, condensador de lo que somos... "seguimos igual" -decía- que en la época de la civilización grecorromana.
Más allá de analizar si, en efecto, no hay progresión en Filosofía como sí sucede, por ejemplo, en Ciencia, la fuerza moral que transmite esa sinfonía se descubre como un tesoro imperecedero y propulsor del avance de nuestra especie.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home