LÍNEAS BAROJIANAS

Entrenamiento periódico de un humilde periodista

Name:
Location: MADRID, MADRID, Spain

Periodista.

Saturday, January 23, 2010

Los anhelos del oficio

Hace tiempo que compro El País y empiezo a darme cuenta de que el periodismo es mucho más amplio que un gran diario. Por eso, con relativa frecuencia me hago con otra cabeceras a las que no estoy suscrito pero que, en todo caso, tampoco me resultan desconocidas.

Por otra parte, en Internet la diversidad es tal que hace falta cierta fidelidad a lo conocido para no perderse en la maraña de ediciones digitales relacionadas con la profesión o, mejor dicho, con el oficio. Hablando de éste, hace poco conversábamos entre colegas sobre el perfil del reportero de guerra, el enviado especial o el corresponsal. Y se percibía una vieja devoción -tan vieja como el oficio- por la aventura mezclada con la profesión. Recuerdo que eso mismo captaba la que fue mi profesora de Opinión Pública, en cuarto de carrera, cuando recordaba sus años de estudiante: a la Universidad se iba no para investigar o hacer carrera académica. Se iba a obtener la acreditación más o menos oficial que daba paso al periodismo aventurero al servicio de un medio. Ella, claro está, siguió la ruta opuesta. Y, como doctora y profesora, no dejaba de contemplar con curiosidad y algo de anhelo la vocación del periodismo aventurero, que yo también vi y sigo viendo en algunos.

No mucho tiempo después me dejé cautivar por los discursos y las charlas de grandes periodistas de esta cuña, por ejemplo los de Fernnado Múgica, de El Mundo, y de Ramón Lobo, de El País. Y descubrí de primera mano cómo, para ellos, el oficio era una forma de vida y no un medio de ganársela. Habría que reparar, no obstante, en los atisbos de vocación periodística que emanan otros colegas y que se relacionan con otros aspectos del oficio, y no necesariamente con grandes aventuras. Puede tratarse de inquietudes por la vida política, la marcha de la economía, la sanidad o los vestidos de moda. Lo curioso es que, tarde o temprano, esas otras vocaciones reconocen en el corresponsal aventurero la esencia de lo que profesionalmente aman. Más parece que unos y otros buscamos el mismo tipo de anhelos aunque sea por diferentes caminos. A veces, puede que ni siquiera haga falta andar ninguna senda. Sólo deternerse y contemplar la que pisamos.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home