Fiesta en democracia
Escribo contrarreloj, lo que podría entenderse de una manera literal si mi lector pudiera observar cómo lo hago mientras observo de reojo mi cronómetro. ¿La razón? Muy sencilla: trato de ejercitar la habilidad y rapidez de las que debe estar provisto todo buen periodista que se precie. También lo hago, desde otro punto de vista, en un improvisado dormitorio de la cas de F. en Aranda de Duero, Burgos.
¿Qué habrá pasado, aparte de las ceremonias protocolarias tan previsibles, durante el desfile en Madrid con motivo de la Fiesta Nacional? Una fiesta que, por cierto, no conmemora sino el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, cuestión harto relevante y documentada como para que muchos la duden, cuando no la ignoren. Lo que haya sucedido, en todo caso, será reflejo de una agitación política aciaga que no sé adónde nos conduce. Tal vez a una sucesiva alternancia de gobiernos, al fin y al cabo en un sistema que se supone, en lo esencial, democrático. No está el horno para bollos caducos, decimonónicos para hacer un símil histórico no poco acertado.
¿Qué habrá pasado, aparte de las ceremonias protocolarias tan previsibles, durante el desfile en Madrid con motivo de la Fiesta Nacional? Una fiesta que, por cierto, no conmemora sino el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, cuestión harto relevante y documentada como para que muchos la duden, cuando no la ignoren. Lo que haya sucedido, en todo caso, será reflejo de una agitación política aciaga que no sé adónde nos conduce. Tal vez a una sucesiva alternancia de gobiernos, al fin y al cabo en un sistema que se supone, en lo esencial, democrático. No está el horno para bollos caducos, decimonónicos para hacer un símil histórico no poco acertado.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home