LÍNEAS BAROJIANAS

Entrenamiento periódico de un humilde periodista

Name:
Location: MADRID, MADRID, Spain

Periodista.

Thursday, June 21, 2007

Vocación y aprobación

¿Escribo por vocación o por vanidad? A este dilema me propongo responder en no más de diez minutos manejando el teclado de mi ordenador. Vaya por delante que, pese a que no dudo de mi deseo originario de escribir, tampoco desprecio la valoración ajena de lo que plasmo por escrito. Aquí reside, de hecho, el nudo de la cuestión que tal vez deshaga.
Uno escribe llevado por la emoción de que otros le reconozcan importante, no sólo por lo que dice, sino por cómo lo dice. Fondo y forma configuran un escenario sobre el que el público puede juzgar a otra persona, o hacerse una idea -siempre subjetiva- de ella.
Esta subjetividad del juicio ajeno basta por sí sola para hacer entender al escritor vanidoso que, tal vel, lo que le incita a ejercitar la escritura parte de su ego, de su necesidad de vanagloriarse ante los demás, y no, por lo tanto, de una acción destinada al propio y exclusivo disfrute de la tarea en sí misma. Como suele decirse en tono coloquial, hacerlo "por amor al arte", sin espera de más (ni menos) recompensa que reencontrarse con lo que uno quiere, de verdad, hacer y, por extensión, ser.
En mi caso se dan, creo, las dos características descritas, a saber: el gusto por la aprobación ajena de mis escritos, y, sin duda, el hallazgo de parte de lo que uno quiere hacer y ser en la vida. A esta tarea debo consagrarme por encima de la primera. Incluso a su costa.

1 Comments:

Blogger miguel ángel salinas gilabert said...

Pues yo apruebo la calidad de tus escritos, y como te conozco, pongo además imagen al que escribe, y por eso, imagino, que también te leo. Aunque sobre todo te leo por la vanidad de ser reconocido como lector. De lector de buenos escritos, claro. Así que ya ves, amigo, vanidad sobre vanidad, y arte sobre arte, porque para mí también es importante el cómo se digan las cosas, o sea, la forma de la cosa. Todo artista tiene algo de vanidad o si no no conoceríamos sus obras. A menos que sólo cree porque de algo tiene que comer. Más bien creo que todo se junta: las ganas de hacer arte, las de ser admirado, y las de comer. Sea lo que sea, al andar se hace camino y esa es otra razón por la que escribes. Así que yo te animo a que no dejes de andar...

1:57 AM  

Post a Comment

<< Home