LÍNEAS BAROJIANAS

Entrenamiento periódico de un humilde periodista

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Location: MADRID, MADRID, Spain

Periodista.

Tuesday, October 30, 2007

El precio de la autenticidad

La altanería habla mal de una persona. Todos hemos mantenido una actitud altiva, pero esto no constituye en sí mismo un defecto. Al contrario: se revela como un rasgo de la autoestima que con acierto vanagloria el psiquiatra Luis Rojas Marcos en su último libro de divulgación. Ahora bien: el altanero per se no tiende a ser un buen ejemplo.
Viene esto a colación de colegas, conocidos o incluso personajes públicos que, por su soberbia, merecen el desprecio de otros. Lo habitual pasa por que se delate en ellos una oscura frustración: todos la tenemos; la vida no es sino un paradigma de esa sensación. La madurez e inteligencia, no exentas de sentimiento humanista, deberían corregir al altanero per se.
A propósito de esta reflexión, nada original por cierto, hay profesiones como la del periodista en las que la humildad debería correr de la mano a lo largo de toda la carrera. Recuerdo a Fernando Múgica, un fuera de serie del gremio periodístico, de los reporteros universales, mientras impartía una charla en la sede de El Mundo a estudiantes universitarios. De su insólita carrera profesional me quedé con dos aspectos que desvelan su vertiente más humana: el divorcio casi como consecuencia directa de una dedicación al trabajo que rozaba lo enfermizo; y, en segundo lugar, la discreción con la que debe andar por el mundo un reportero de raza. Quien pasa inadvertido en este caso puede ser, no sé si más dichoso, sí, desde luego, más auténtico.

Monday, October 29, 2007

¿Desliz o premeditación?

Rafael, un amigo de D., e Igor, otro que tal baila, departían ayer sobre las vicisitudes del cambio climático a propósito, claro está, de la "salida de pata de banco" de Mariano Rajoy, el lider político de la derecha democrática española. Decía Igor, más nutrido en el campo de la Ciencia, cómo este problema, al contrario de lo expresado por Rajoy, sí constituía un asunto fundamental. En consecuencia, las medidas políticas no pueden eludirse -añado-, esté o no probada la teoría del calentamiento global.
En efecto, hablamos más de una teoría constatable en parte que de una mera hipótesis de trabajo. Para que se me entienda: nadie, ni el propio Rajoy ni mucho menos su primo, niegan que "algo pasa" en el planeta. La cuestión, como apuntó Igor, reside en no concederle la máxima importancia a un cambio cuantitativo observable de un tiempo a esta parte en el clima mundial. No hay excusa para que el hombre político deje de anteponer este problema a cualquier otro. Tal vez con excepciones notables, como la pobreza extrema de la Humanidad, pero por un hecho simple: mejorar el entorno comienza por mejorar al individuo. Puede que Rajoy integrase esta reflexión en su comentario.

Saturday, October 27, 2007

Autenticidad de la escritura

¿Y sobre qué escribo? Quien se hace esta pregunta, sin ser analfabeto (cosa que no deshonra a nadie: sí, en cambio, a los responsables políticos del reparto desigual de los derechos y obligaciones), claro que puede y sabe escribir sobre cualquier cosa. Sólo que no lo necesita. Ni, casi seguro, disfruta de ello.
Hago esta reflexión fugaz al recordar la frecuencia de esa interrogante entre quienes escuchan con interés (o sin él) la afición de escribir de manera habitual. García Márquez, si mal no recuerdo, llevó a este terreno una conclusión bastante manida respecto de las vocaciones en general: "El que pueda vivir sin escribir, que lo haga". La apunto porque la misma aseveración, pero en alusión a otra actividad, el baile, la escribió José Luis Sampedro (en concreto cita a un profesional de esta práctica, al que atribuye la frase, en la recopilación que ha hecho Olga Lucas de su conferencia, este verano, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo). La reverberación de la idea me ha llevado a pensar en ella: el que pueda vivir sin hacer lo que siente, es porque, en realidad, ni lo siente ni, en consecuencia, lo vive.
Más allá de esta deducción de aparente lógica, en mi opinión algo exagerada, sí reconozco a Sampedro la plena validez de otro de los pensamientos que se leen en esa transcripción de Lucas: la autenticidad distingue al escritor vocacional del que escribe por otras razones. Y lo auténtico, me temo, ni se disimula ni se adquiere: uno lo siente y el lector lo percibe. Nadie engaña con el tiempo.

Thursday, October 25, 2007

Saber y medios

Miguel Ángel Aguilar, Carlos Mendo... antes dirigidos por Carlos Llamas en el programa de radio Hora 25 de la Cadena Ser. Me acompañan durante mi trayecto en coche y me hacen sonreir, a veces, indignarme, otras. Pero la animadversión no suelo sentirla hacia ellos (cosa que sí me sucede con los locutores de otras emisoras), ni mucho menos, sino hacia el objeto de sus denuncias. Esto es, las comparto, las hago mías. O, mejor dicho, eran mías y confirmo al atenderlos nuestra convergencia de pensamiento.
No por ello me veo alineado. Ningún medio de comunicación escapa al control empresarial y, por ende, político y económico. Sin embargo, parece acertada la definición que escuché el otro día a F. durante la sobremesa del domingo: hay un feedback, una retroalimentación positiva entre medio y público objetivo. Sin ir más lejos, a mí poco o nada me interesaba -pese a mi pasión por conducir- el seguimiento y disfrute del campeonato mundial de Fórmula 1. El bombardeo mediático alrededor de Fernando Alonso, Hamilton o Raikonen han logrado que me alinee también en ese forcejeo que se han traido estos pilotos, tanto competitivo como extradeportivo. ¿Resulta eso dañino? No lo creo. Por el contrario, me ha servido para obtener conocimientos sobre estos coches, las escuderías o los patrocinadores... El saber no ocupa lugar. Los medios, tampoco.

Wednesday, October 24, 2007

Poca discreción

Veo Telemadrid antes de ponerme a escribir, primero, y acostarme en breve, después: girigay (por cierto, creo recordar que a este sustantivo respondía la cabecera de un periódico decimonónico español) entre periodistas y políticos. Entre los primeros, una del diario El País, otra de Público... y también gente de otros medios, caso de Melchor Miralles (El Mundo). Mi estancia en este último medio -dicho sea de paso- no fue baldía: uno aprende la inexistencia de una sola dimensión de la realidad.
Entre los segundos, Felipe Alcaraz, de Izquierda Unida, y otros de formaciones como la del Partido Popular. Nadie representa al PSOE por haber declinado la invitación de la cadena autonómica, según las palabras del moderador Ernesto Sáenz de Buruaga.
Acto seguido y sin apenas solución de continuidad, el informativo que presenta Fernando Sánchez Dragó. Aquí, si no me equivoco, vi la noche del pasado jueves (madrugada del viernes, en realidad) a Ramón Pi, que hacía un entusiasta repaso de la prensa y al que recuerdo -pese a la disidencia respecto a muchas de sus opiniones- con cierto cariño, ya que fui su alumno en la Universidad.
Sólo un apunte antes de agotar mi tiempo prefijado de escritura: el programa radiofónico Hora 25, de la Cadena SER, que escucho de cuando en cuando, ofrece tertulias más equilibradas -y ya me resulta meritorio en una emisora decantada por las directrices de algunos grupos de poder, cosa, por otra parte, común a cualquier otro medio de comunicación-, serias y fructíferas que las de esta cadena madrileña tan rancia y poco discreta.

Monday, October 22, 2007

Cambio climático

Escucho a Mariano Rajoy por medio del aparato de radio. Al paracer, un primo suyo le ha asesorado sobre la imposibilidad de predecir el futuro con relación al cambio climático, un problema muy combatido por el recién galardonado con el Nobel de la Paz Al Gore. La cuestión, sin embargo, no parte de un razonamiento tan obvio como el de lo imprevisible del mañana (menudo descubrimiento), sino de que el líder de la oposición al Gobierno olvida o ignora que el bautizado también como "fenómeno del calentamiento global" ya se ha constatado como una realidad.
De no ser así, no habría movilizado una ingente información fidedigna difundida por todo el planeta desde hace años. Esto es, las realidades se saben, se conocen. Cosa distinta es que se actúe. O, si quiere el primo de Rajoy, hay realidades no probadas por la ciencia, o sea, por medio del método experimental científico (reproducción en un laboratorio de un fenómeno cuantas veces sean necesarias, por hacer una aproximación muy superficial a lo que me refiero), pero que no por ello dejan de resultar verdaderas. Tan solo sucede que su magnitud las hace inmensurables en su totalidad. Pero sí hay análisis parciales que demuestran su existencia. Algo pasa y todo indica que sí debe ser prioritario para las autoridades políticas.

Sunday, October 14, 2007

Escribir y vivir

Hoy aún no he leído la prensa. El regreso desde Aranda de Duero a la capital (ante todo si se repara en que, además de ser domingo y día, pues, de tráfico per sé, también hoy regresan en coche a sus hogares quienes aprovecharon el puente del pasado viernes, día de la Fiesta Nacional), nos ha ocupado el tiempo más de lo previsto.
Sin embargo, la inmediatez actual de los medios de comunicación, como éste que ahora utilizo, permite que nada relevante escape a la atención de un analista diario del mundo, como gustaba definirse a Francisco Umbral, y eso que, en su caso, la actividad periodística se convirtió en profesión como una derivación espontánea de su verdadera vocación, la literaria.
¿Qué quiero decir con todo esto? Primero, que a cualquier habitante de un país civilizado le puede resultar mucho más sencillo que antaño la conexión con lo que sucede en el mundo. Y, segundo, que no sólo el periodista se convierte, por su profesión, en un explorador diario de noticias, sino cualquiera que haga por vivir. Por eso me refería al trasvase de actividades de Umbral: en realidad, nada es más natural que acabar de periodista si se ha de aprovechar como medio de vida. Porque, como reza la transcripción de una reciente conferencia pública del profesor José Luis Sampedro, "escribir es vivir" y, a veces, también la viceversa.

Salvados por la conciencia

Veo a Luis del Olmo, al parecer en el programa que, si no me equivoco, ha reemplazado (no sé si sólo en el nombre) a aquélla algarabía autoproclamada de naturaleza periodística y que llevaba por título Dolce Vita. Esto es, la enésima versión del embrión de la prensa rosa degradada llamado Tómbola, no sé si ya extinto en su denominación y formato (a decir verdad, nada me pesa no saber de la actualidad televisiva española: poco puede uno perderse).
La cuestión estriba en que Del Olmo representa la antítesis de esa degradación de la que hablo. Se trata de un profesional con gran experiencia e incuestionable prestigio. Ya quisiera cualquier periodista emular su trayectoria profesional con siquiera parecido acierto.
Pero quienes le entrevistan me resultan familiares: ¿no es aquél el ex director de Interviú, omnipresente en programas de esta calaña antiperiodística? ¿Y esa otra "Terelu", la hija de la Campos, una perfecta ignorante superviviente en un gremio que consiente, y aún aplaude, la falta de preparación académica, rigor e incluso de ética elemental?
Sin embargo, a la conciencia de cada uno nada puede presentársele como verdadero si no lo es. En esta suerte de justicia moral reside un motivo, tal vel el único, por el que ni un periodista ni cualquier otro profesional debe sentirse agredido ante la negligencia ajena.

Saturday, October 13, 2007

Fiesta en democracia

Escribo contrarreloj, lo que podría entenderse de una manera literal si mi lector pudiera observar cómo lo hago mientras observo de reojo mi cronómetro. ¿La razón? Muy sencilla: trato de ejercitar la habilidad y rapidez de las que debe estar provisto todo buen periodista que se precie. También lo hago, desde otro punto de vista, en un improvisado dormitorio de la cas de F. en Aranda de Duero, Burgos.
¿Qué habrá pasado, aparte de las ceremonias protocolarias tan previsibles, durante el desfile en Madrid con motivo de la Fiesta Nacional? Una fiesta que, por cierto, no conmemora sino el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, cuestión harto relevante y documentada como para que muchos la duden, cuando no la ignoren. Lo que haya sucedido, en todo caso, será reflejo de una agitación política aciaga que no sé adónde nos conduce. Tal vez a una sucesiva alternancia de gobiernos, al fin y al cabo en un sistema que se supone, en lo esencial, democrático. No está el horno para bollos caducos, decimonónicos para hacer un símil histórico no poco acertado.

Thursday, October 11, 2007

Cuba superada

Por la razón que sea, pienso en Felipe González, con vestimenta informal y pose sonriente en la portada de un libro editado por el diario El País no hace mucho y que, sin embargo, pude ver en la Feria del Libro itinerante de Alcalá de Henares, que, por cierto, se mantiene hasta el día 21 de este mes de octubre.
Después me viene a la mente Mariano Rajoy ante las cámaras de televisión, en concreto en un vídeo de su partido ideado para convocar a todo ciudadano, "con independencia de su ideología", a celebrar mañana la Fiesta Nacional. De hecho hace días que en el Paseo de La Castellana -y en especial en la Plaza de Colón, designada de manera estratégica y con motivo de esta celebración "la almendra" del desfile, la zona nuclear del evento- se han instalado gradas, sistemas de sonido y decoración profusa repleta, supongo, de toda la parafernalia militar que la ocasión exige.
¿Opiniones? "Se cree el Rey" (en clara referencia al tono y marco pseudoinstitucionales con que Rajoy se ha dirigido a sus militantes por este medio instalado en la web de su partido), ha titulado el jovencísimo diario Público. Un periódico, por cierto, autodefinido de izquierdas pero que no deja de resultar inquietante: ¿de qué izquierdas? ¿las hay renovadas y ajenas a la corriente histórica que adoptó ese apelativo político en el siglo XX? Tal vez, como reza el editorial que hoy publica El País (competidor, qué curioso, de Público), los progresistas de la pasada centuria hayan quedado superados por el tiempo y "por la vida", parafraseando, precisamente, algunas reflexiones de analistas sobre la actual situación de una isla en este aspecto paradigmática, la de Cuba.

Tuesday, October 09, 2007

El titular falso

Una noticia nada apacible, un nuevo ataque, esta vez parece que selectivo, de la banda terrorista ETA ha originado esta mañana al menos un grave error periodístico en sendos periódicos de tirada y difusión nacionales, a saber: los primero y segundo clasificados en el ranking de la prensa española generalista.
En efecto, tanto El País como el El Mundo, en su edición para la Red, han dado por muerto al guardaespaldas víctima del atentado, cuando en realidad se encontraba herido. Primero fue el rotativo que dirige Pedro José Ramiréz; de manera simultánea, su homólogo Javier Serrano -o el responsable directo del contenido de la web- sacaba un titular en el que, con prudencia, atribuía a ETA la acción de herir al susodicho. Pero no tardó el Diario Independiente de la Mañana (que, por cierto, me han dicho que en breve sustituirá este lema por algo así como "diario global en español") en caer en la misma trampa: la del titular falso.
La premura de los medios on line no justifica errores de este calado: ¿y el familiar que acude a Internet para descartar lo que más teme? El filtro de la veracidad, nadie sensato lo pone en duda, debe resultar prioritario. Quienes contradicen este principio de ética no ya periodística, sino elemental, se revelan muy poco sagaces y en absoluto sabios. La mentira engendra desconcierto, hace desleal a quien la recibe y lleva al fracaso a quien la promueve.

Monday, October 08, 2007

Música y progreso

Escucho la novena sinfonía de Beethoven mientras escribo estas líneas. Solía hacerlo, también, muy de niño: mi padre la hacía sonar en el tocadiscos de su despacho. Hoy ese viejo reproductor yace en el trastero; pero la música no ha cambiado: es la misma.
Un profesor de mi Facultad, Elio, nos quería hacer ver cómo, en el conocimiento filosófico esencial, la Humanidad apenas ha avanzado por no concluir, más bien, que no lo ha hecho. Esto es, en pensamiento abstracto, espiritual, condensador de lo que somos... "seguimos igual" -decía- que en la época de la civilización grecorromana.
Más allá de analizar si, en efecto, no hay progresión en Filosofía como sí sucede, por ejemplo, en Ciencia, la fuerza moral que transmite esa sinfonía se descubre como un tesoro imperecedero y propulsor del avance de nuestra especie.

Sunday, October 07, 2007

Vida y muerte

Ve uno la ciudad de Alcalá de Henares, a las afueras de Madrid, y, entremezclándose con el barullo de gente que acude con el mismo fin un domingo de feria, siente, al final de la jornada, el placer de compartir con los demás aun dentro de un sistema poco justo.
Me refiero al disfrute del comercio, actividad humana necesaria para la vida y tal vez su mejor valedora. Injusta, digo, porque no ha demostrado defenderse con eficacia del desequilibrio: los demasiado ricos, unos pocos; los demasiado pobres, la mayoría de los habitantes del planeta.
Más allá de esta reflexión, por desgracia manida y recurrente, la amistad con personas de la infancia le reconcilia a uno con el mundo, más aún en este contexto de tiempo apacible, ocioso, relajado y, en fin, placentero.
Después la lectura del periódico le devuelve a uno a las desgracias, los desencuentros o "las tensiones", como expresó un alto cargo político durante un acto que cubrí no hace mucho, en referencia a la disensión en su campo de acción. Claro que esta política poco descubrió con eso: lejos de mí la ausencia de conflicto con el entorno, es decir, la propia muerte.

Saturday, October 06, 2007

Lugares comunes

Recupero mi costumbre de rellenar espacios en este blog tras sucesivas semanas muy intensas, por cierto. Oigo campanas sobre la política nacional y percibo movimientos atávicos que se me antojan ridículos. Por ejemplo, la oleada de opiniones en noticieros o programas específicos desde algunas cadenas privadas pero también públicas, aunque limitadas al ámbito autonómico. ¿Acerca de qué? De lugares comunes muy manidos: la idea de España, los separatismos, la Iglesia y sus enemigos, el conflicto conceptual de izquierda y derecha...
Creo que España, no obstante su agitadísima historia reciente, no difiere en lo esencial de otros países civilizados. Tal vez su convulsión interna, fruto de resquicios de lo que fue un imperio, la haya hecho más atractiva a ojos del historiador en comparación con democracias consagradas en el tiempo. O puede, no sé, que ese otro lugar común que discierne entre "latinos" y "anglosajones" explique también el dramatismo (¿o tal vez vitalismo?) con que aquí nos tomamos la existencia.